Patrimonio artístico y arqueológico de la Abadía de Montserrat
Lunes, 5 de octubre de 2026
Cristo de marfil del altar mayor de Montserrat

Una obra manierista italiana de extraordinaria belleza

Aprovechando la ocasión de la restauración y limpieza del Cristo de marfil que preside el altar mayor de Montserrat, nos hemos acercado a placer a la escultura y hemos quedado sorprendidos por su belleza y la calidad de ejecución de esta pieza, de la que hay pocas en nuestro país. Sabíamos que era una pieza extraordinaria adquirida en Roma por el Abad Antoni M. Marcet en 1920; le dijeron que procedía de Florencia. El abad no escatimó esfuerzos para adquirirla ya con la intención de que presidiera el altar mayor y la oración de los monjes, los únicos que podían ver la pieza relativamente de cerca. Pronto surgió el rumor de que podía ser perfectamente una obra del escultor florentino Ghiberti. Pero con el tiempo esta opinión fue perdiendo solvencia. En 2006 Anscari-Manuel Mundó, que era sobrino del abad Marcet, escribió todo un libro queriendo demostrar, por la vía del parecido con la célebre Pietà, que el Cristo de Montserrat podía ser una obra de Miguel Ángel Buonarroti. Esta hipótesis no ha obtenido una aceptación favorable entre los expertos en el Renacimiento italiano. Algunos de ellos nos han hecho llegar la opinión de que se trataba de una obra magnífica, posiblemente florentina, pero unos cien años posterior. Nos iríamos, pues, a principios del siglo XVII, a las puertas del barroco, pero con el virtuosismo y el ilusionismo manierista. De todas formas, creemos que es una obra de altísimo nivel, como pocas hay en Cataluña. Por estos motivos queremos compartir con vosotros la emoción que hemos sentido al ver esta pieza con lupa y con ojos críticos.

La cruz negra de ébano con la que fue adquirida esta obra todavía la guardamos, pero con la reforma del presbiterio de Montserrat, en 1959, fue sustituida por una cruz de orfebrería, de plancha de oro y piedras semipreciosas, sufragada por el Colegio de Médicos de Cataluña y realizada por el orfebre Manuel Capdevila. Es de esta manera como los millones de visitantes y peregrinos de Montserrat han visto siempre, pero de lejos, este Cristo presidiendo el altar mayor. Ahora os lo queremos mostrar en detalle y minuciosamente.

Estas dieciocho imágenes permiten hacernos una idea de la calidad artística de esta figura de marfil, pero la emoción estética que nos ha producido el acceso directo y próximo a la pieza creemos que es incomunicable. El arte conlleva estos misterios. La obra artística es la que es, pero la percepción depende mucho del sujeto que la mira y de cómo la mira. Esperamos que la contemplación de este Cristo del altar mayor de Montserrat os haya resultado placentera y que os haya sugerido un sinfín de reflexiones y sentimientos.

Josep de C. Laplana / Bernat Puigdollers