Patrimonio artístico y arqueológico de la Abadía de Montserrat
Lunes, 5 de octubre de 2026
El espacio
Santa Cecília de Montserrat

Bienvenida

Santa Cecilia de Montserrat es un lugar más que milenario lleno de significado espiritual, histórico y artístico. La iglesia románica, restaurada entre los años 2013 y 2015 por la Diputación de Barcelona y embellecida por el arte de Sean Scully, se ha convertido en ejemplo de la confluencia entre cristianismo y arte de vanguardia del más alto nivel.

La comunidad benedictina de Montserrat os saluda y os desea una agradable y provechosa visita de este lugar tan emblemático.

El edificio

Santa Cecilia de Montserrat es un lugar consagrado por los siglos. Fundado el año 945 d.C., el templo a penas conserva indicios de aquella obra pre-románica. Casi todo lo que observamos pertenece a las reformas y modificaciones de los siglos XI y posteriores. En el exterior se pueden admirar los tres ábsides lombardos con sus características fajas y arcuaciones. En el interior disfrutamos de un espacio casi cuadrado, constituido por tres naves que tienen la singularidad que las laterales son más cortas que la principal y que se comunican entre ellas por dos grandes arcadas. La diferencia de nivel de estas naves se explica por la pendiente de la montaña sobre la que está edificada la iglesia. Este espacio, severo pero amable por sus proporciones asequibles, enriquecido por las pinturas y los vitrales de Sean Scully, ha acentuado notablemente sus características de espacio sagrado, con la luz tamizada por los vitrales, elementos, todos ellos, que predisponen el espíritu a una actitud respetuosa de silencio tranquilo, reflexión calmada y experiencia de lo sagrado.

Durante once siglos ininterrumpidos, Santa Cecilia ha sido un lugar de culto, y la intervención artística de Sean Scully no altera esta función. El pintor irlandés ha querido expresamente que este espacio fuese un punto de encuentro entre la secular tradición religiosa y el arte de vanguardia más genuino que se perpetua hoy con la creación de Sean Scully.

La restauración reciente: de 2013 a 2015

La restauración de la iglesia realizada por la Diputación de Barcelona durante los años 2013 y 2014, dirigida por Xavier Guitart, ha sacado a relucir algunos de los estratos principales de la historia de la capilla, que se perciben a través de las diferentes capas visibles en los laterales del pavimento. El estrato más profundo del suelo pertenece a la época fundacional y medieval del templo. Las diversas modificaciones que sufrió el edificio entre los siglos XVI y XVIII han dejado huella en alteraciones del pavimento. La restauración de 1863 es la que afectó más los niveles, levantando la nave norte para hacerla accesible al primer piso de la casa anexa. Últimamente el arquitecto Xavier Guitart ha restituido al edificio el nivel original, dejando a la vista las diferentes fases arqueológicas del edificio en el transcurso de los siglos.

Llibre

Libro

Santa Cecilia de Montserrat
Del siglo X a Sean Scully

Editado por: Diputación de Barcelona i Publicaciones de la Abadia de Montserrat.

Textos de: Josep Maria Soler, Mercè Conesa, Francesc Xavier Altés i Aguiló, Eduard Sánchez, Xavier Guitart Tarrés, Albert Mercadé y Daniel Giralt-Miracle.

Edición en catalán, con traducción a castellano e inglés.

Páginas: 198.

Medidas: 21,5 x 29 cm.

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La intervención de Sean Scully

El documental

Este es el documental que hemos editado para dar a conocer la intervención artística de Sean Scully en Santa Cecilia de Montserrat. Con guión de Albert Mercadé, el video muestra entrevistas con el propio artista y con el impulsor del proyecto, el director del Museo de Montserrat, Josep de C. Laplana. Sus palabras nos sumergen en la maravilla de este lugar con unas imágenes que invitan a la paz y al silencio.

Desde el primer momento el pintor se propuso conservar el ambiente sagrado propicio a la contemplación y la meditación silenciosa de este templo consagrado por los siglos. Y ya en el primer momento el artista decidió que el tema principal de su intervención en aquel espacio tenía que ser su serie Holly, que en 2004 había instalado en la Kunstverein, en Aichach.

Este conjunto consiste en una interpretación personal de las catorce estaciones del vía crucis que había pintado en memoria de su madre, Ivy, poco después de que muriera. Rememorando vivencias indelebles de su infancia, Scully se vio a sí mismo, cuando solo tenía seis años, mirando asustado las estaciones del vía crucis en la pequeña iglesia de Highbury, mientras una fuerte tormenta de granizo retumbaba sobre el tejado. La serie Holly de 2004 se dispersó después de la exposición en Aichach, pero Scully la ha recreado, diferente pero igualmente intensa, para esta instalación definitiva en Montserrat con el nombre Holly-Stationes.

La intervención de Sean Scully en Santa Cecilia de Montserrat fue creciendo con el paso del tiempo. En 2012, inmediatamente después de la serie Holly, el artista pintó Cecilia, obra en la que quiso reflejar el alma de la titular de la iglesia: la feminidad, la música, el amor y el arte. Presenta una tonalidad y una composición singulares dentro del conjunto: una gama cromática más viva y alegre y un encaje compositivo más complejo y artificioso. Scully hace otra aproximación al mismo tema en su segunda Cecilia (Landline Cecilia), de 2015, en la que predominan los azules y un cálido rojizo que sugieren el espíritu sereno y animoso de la heroína. El tríptico que lleva el nombre de Doric Nyx (2013) remite visualmente a Holly y se distingue por la austeridad fuerte y profunda de su cromatismo, que hace pensar en un carácter equilibrado y viril. I aún otro tríptico más pequeño, Sin título (2014), es una melodía armónica de azules muy distintos que se combinan suavemente y producen un efecto dulce y ensoñador. En todos los casos la técnica usada es óleo sobre aluminio o sobre cobre, y algunas de las piezas son realmente imponentes, de grandes dimensiones. La última pintura que el artista ha incorporado al conjunto es un óleo sobre tela titulado Barcelona Wall of Light Pink (2013).

La aportación artística de Sean Scully se complementa asimismo con ocho vidrieras de distintos colores (rojo de color vino, ocre de color oro, azul de color mar) que cierran las ocho troneras de la iglesia. Son tres colores muy habituales en la pintura de Sean Scully. El artista ha diseñado vitrales y ha comprobado con plena satisfacción el efecto de sus colores preferidos cuando son atravesados por la luz natural y obtienen espontáneamente unas irisaciones que la pintura no puede conseguir; es como si con la luz variante en el transcurso del día cobrasen vida propia.

Por primera vez en toda su larga carrera pictórica, Sean Scully ha pintado tres frescos en la iglesia de Santa Cecilia, siguiendo fidelísimamente esta técnica milenaria. Son tres composiciones de estratos y barras –muy del estilo Scully–, intervenciones de pequeñas dimensiones que aportan calidez y contrastan con las piezas de gran tamaño que llenan las paredes del templo.

Finalmente, Scully sorprende también con tres preciosas cruces de cristal para el altar y los muros laterales, además de un trasaltar de vidrios de colores y cuatro candelabros. En conjunto, es una sinfonía artística que va a maravillar a todos los que vean la nueva iglesia de Santa Cecilia.

Fotos: © Raül Maigí / Museu de Montserrat

La inauguración

El dia 30 de junio de 2015 se inauguró el nuevo Espacio de Arte Sean Scully en la iglesia de Santa Cecilia de Montserrat. Culminaba así un largo proceso de una década desde el primer encuentro entre el artista y el director del Museo de Montserrat, Josep de C. Laplana. Os lo explicamos en este video (en catalán).

Un entorno privilegiado

Un entorn privilegiat

El antiguo monasterio de Santa Cecilia de Montserrat se encuentra en la ladera septentrional del macizo, a 675 metros de altitud, y al pie mismo de la pared de Sant Jeroni. Es un lugar privilegiado ya que tiene como telón de fondo en el lado meridional los riscos más altos y emblemáticos de la montaña. El pico de Sant Jeroni (1.235 m) es la cumbre de toda la cordillera. En el lado de levante, se erige el imponente Cavall Bernat (1.110 m), que tiene la forma d’un menhir aislado. Podemos apreciar la silueta de la Paret dels Diables y Els Patriarques y también se entrevé el Serrat del Moro, donde se encuentra un helipuerto de rescate. En posición frontal, las figuras espectaculares de Sant Benet y Santa Escolàstica. Más allá se divisan, todavía, Les Talaies y el Coll de Migdia. Las diversas canales de roca generan fuentes naturales, una de las cuales lleva el nombre de Santa Cecilia, y se nutre con el agua de lluvia.

El entorno es muy atractivo ya que la cara norte de la montaña, al ser sombría y húmeda, crea una vegetación densa y frondosa. El conjunto se encuentra en una pendiente suave de la cordillera, en una terraza natural que, mirando hacia el noreste, ofrece unas vistas extraordinarias de los valles vecinos y del Pirineo, especialmente en días claros.

Las paredes que forman el muro frontal de Santa Cecilia ofrecen diversas vías de escalada y constituyen un lugar preferente para los escaladores. El lugar es también punto de salida habitual de muchos aficionados al senderismo.

La edificación pertenece al término municipal de Marganell y se encuentra a pie de la carretera BP-1103 que une la Abadía de Montserrat con la autovía A2 por Can Maçana.

© Fotos: Ula Serra / Dani Rovira / Museu de Montserrat