Patrimonio artístico y arqueológico de la Abadía de Montserrat
Lunes, 5 de octubre de 2026
El panteón egipcio

En el siglo V aC Heródoto consideró a los egipcios como los hombres más religiosos del mundo, al quedar impresionado ante la complejidad de divinidades, cultos, mitos y ritos que observó en el país. Unas creencias religiosas que debieron de resultarle incomprensibles.

Todo en el Antiguo Egipto giraba en torno a los dioses, responsables de lo que sucedía, fuera bueno o malo.

Las divinidades se relacionaban con las fuerzas naturales y las personificaban, y a menudo presentaban cambios y asociaciones entre unas y otras que daban lugar a un nuevo dios por medio de la mecha o mecha de funciones.

De esta multiplicidad de poderes resulta un panteón tremendamente amplio y complejo, casi inabarcable, donde predominan las divinidades locales y donde la apariencia extraña, semihumana o semianimal de muchos dioses es lo más normal.

El fondo arqueológico del Museo de Montserrat vinculado al Antiguo Egipto está repleto de objetos de ajuar funerario donde predominan las figuras de divinidades confeccionadas en bronce, madera o loza, o bien recipientes y otros objetos, donde la representación de dioses está muy presente. Todos ellos son un buen ejemplo de este extenso panteón y de la gran religiosidad de esta antigua civilización.